El aspecto en una entrevista: Práctica

Pongamos un ejemplo de una entrevista de trabajo. En él hay dos candidatos, uno de ellos muy trajeado, con un maletín donde guarda pulcramente el currículo. Tiene una carrera y varios cursos relacionados con el puesto de trabajo. A una serie de preguntas reacciona más o menos bien aunque se le ve nervioso en sus reacciones y temeroso quizás de exponer su opinión.

Por otra parte tenemos a otro candidatos que nos viene en vaqueros y camiseta. Lleva el currículo en la mano y está manoseado. Posee también una carrera y varios cursos relacionados con el puesto. Su aspecto no es el más adecuado que digamos, tiene un piercing, el pelo despeinado y largo y, aunque se sienta y comporta respetuosamente, hay algo que no nos gusta.

A las mismas preguntas formuladas responde de forma inmediata dándonos la respuesta adecuada o incluso rebatiendo la misma hasta encontrar él mismo una decisión acorde con la empresa y los trabajadores al mismo tiempo. No duda en hacernos preguntas y en cuestionar algunas veces nuestras propias respuestas.

¿Y bien? ¿A quién le darías el puesto?