Sabemos que la entrevista es un paso más que se da para un puesto de trabajo pero esa entrevista suele darse por algo, normalmente porque se ha enviado el currículo a esa oferta de trabajo o a ese amigo “que nos ha podido conseguir” una entrevista.

Por tanto, el envío del currículo no hace que ya no tengamos que hacer nada más, al contrario, aún hay mucho que hacer, por ejemplo:

  • Estar pendiente del teléfono. Lo más seguro, en casi todos los casos, es que nos llamen para concertar una entrevista, así que hay que estar pendiente en todo momento. Si no vas a estar siempre puedes dejar a alguien para que coja el mensaje (y lo apunte, no vaya a ser que se le olvide).
  • Si has echado el currículo en varias sólo has de identificar la empresa que te llama, nada más. Si preguntas más cosas como el puesto o titubeas en cuanto a no saber a qué te has presentado estarás causando una mala impresión.
  • Si te preguntan el horario para la entrevista escoge entre las 10 y las 12 de la mañana o las 5 y las 7 de la tarde ya que será cuando menos cansado esté.
  • Busca información sobre la empresa, puede ser bueno saber qué tipo de empresa es, su historia, etc. si es que puedes encontrarla.
  • Prepara la entrevista (sobre todo si tiendes a ponerte nervioso).

En una entrevista lo que hacemos es tanto o más importante que lo que decimos y por eso debemos saber que se nos puede evaluar la forma en que nos estemos comportando para ser seleccionados o no.

Aquí te ofrecemos algunos significados de posibles situaciones que pueden darse en una entrevista para que los tengas en cuenta y medites un poco sobre ellos, quizás en alguna ocasión te ha ocurrido algo parecido:

  • Tu silla es giratoria y tú te balanceas de un lado a otro: Lo más normal es que des la impresión de que no te estás tomando en serio la entrevista.
  • Postura correcta: No debes estar rígido porque parecerías muy tenso, ni tampoco sobre la silla o la mesa (porque sería demasiada relajación y confianza).
  • Cruzar las piernas: Has de evitar que salgan del borde de la mesa o lo pueden ver como relajación y dejadez.
  • Jugar con algo en las manos: significado de nerviosismo.
  • Cruzar los brazos y las piernas: impresión de estar a la defensiva.
  • Mostrar las palmas de las manos: Sinceridad.
  • Tics, muecas, tocarse la cara, frotarse las manos, temblor en la voz: Falta de control emocional, nerviosismo.

Hoy os voy a hablar de un tipo de entrevista que no es muy frecuente que nos encontremos pero existe así que, pudiera darse el caso de que nos encontremos con ella y, por desconocimiento, no sepamos cómo reaccionar.

Entrevista de tensión

El objetivo de esta entrevista es evaluar si el candidato es capaz de reaccionar ante una situación de presión, estrés, tensión.

Se utilizan estas entrevistas cuando el puesto de trabajo ofertado requiere de una gran resistencia (en cuanto a la presión, estrés, tensión, etc.).

Lo que suele ocurrir en estas entrevistas es que el entrevistador suele “atacar” con críticas, bien personales o profesionales, para así crear una situación violenta. ¿Qué hacemos? Intentar mantener la calma y responder esas críticas lo mejor que sepamos. Hay que tener en cuenta que el entrevistador no es así normalmente sino que lo está haciendo para ver cómo te comportas (aunque en la mayoría de los casos no nos daremos cuenta y responderemos a las críticas negativas).

En un artículo anterior hablamos sobre el tipo de entrevistas que podemos tener o encontrarnos en algún momento de nuestra vida. Pues bien, sobre las entrevistas abiertas o no dirigidas, que pueden llegar a ser las más difíciles, existen algunas preguntas conocidas que pueden intimidar nada más oírlas porque suelen ser tan abiertas que no sabes cómo responder.

Algunas de esas preguntas son:

  • ¿Cómo se describiría a sí mismo?
  • Dígame dos logros (o cosas) que le hayan dado mayores satisfacciones y el por qué.
  • ¿Cuáles son las circunstancias que más le alteran? ¿Cómo reacciona ante ellas?
  • ¿Cómo intenta conseguir los objetivos profesionales y personales que se marca?

En este tipo de entrevistas debes:

Evitar bloquearte. Tienes que controlarte y saber responder coherentemente.

Argumenta las respuestas de un modo lógico y estructurado.

Esquiva cuestiones que no se deseen reflejar. Es decir, si hay algo que no quieres responder intenta evitarlas de la mejor forma pero sin que de la sensación de que intentas ocultar algo.

Recuerda todos los datos que se le han comunicado para que, si vuelve a preguntar, se lo digas sin cometer errores.

Abierta o no dirigida

Este tipo de entrevista no está estructura y se caracteriza porque el entrevistador hace pocas preguntas pero muy generales (del tipo “Hábleme de usted”) de manera que es el entrevistado el que ha de hablar en todo momento.

Estas entrevistas tienen un objetivo claro: evaluar cómo se desenvuelve el candidato en un lugar desconocido y hablando con una persona que no conoce. En este caso la argumentación, estructura, resumen, forma de hablar, etc. juega un papel muy importante en la misma.

Para profundizar en algunos temas el entrevistador puede utilizar técnicas que se usan en este tipo de entrevistas como son:

El eco: Repetir las últimas palabras que hemos dicho para ampliar información sobre ese aspecto.

El resumen: Lo que hace es hacer un resumen en unas frases cortas de manera que lo único que tenemos que hacer es corroborar o desmentir lo dicho.

El silencio: Esta es la situación más incómoda porque el entrevistador se queda en silencio y obliga al entrevistado a seguir hablando sobre lo que le ha preguntado.