La puesta en práctica de las reformas es un proceso complejo en las grandes organizaciones. El factor tiempo es la consideración esencial. En efecto, es preciso el  transcurso de plazos frecuentemente considerables para que la dirección pueda darse cuenta de que las causas fundamentales de muchas dificultades de explotación se deben, tal vez, a debilidades de la estructura.

Se necesita tiempo para poner a punto un plan juicioso de organización. Sin embargo, el éxito dependerá del comportamiento colectivo de los grupos y de los individuos que componen la organización.

El problema se centra sobre las actitudes y las cualificaciones nuevas que tendrán que probar los miembros del equipo de dirección.

Las etapas de una reforma serían las siguientes:

  1. Recordar los defectos de estructura.
  2. Decidir tomar medidas consecutivas.
  3. Estudiar a fondo y analizar exactamente la situación general de la organización.
  4. Poner a punto la estructura prevista; asegurarse la comprensión de los interesados haciéndoles partícipes en los estudios.
  5. Obtener las autorizaciones, recomendaciones y aprobaciones necesarias sobre la reforma prevista.
  6. Anunciar el nuevo plan de organización.
  7. Revisar detalladamente las nuevas atribuciones de funciones, de misiones, de autoridad y de responsabilidad.
  8. Ordenar los procedimientos de explotación, las relaciones y las medidas de incentivación del personal de acuerdo con el plan revisado.
  9. Revisar o establecer las normas y manuales necesarios; instruir al personal clave de acuerdo con el plan revisado y seguir su actividad para verificar que el comportamiento se ha modificado en consecuencia.
  10. Dirigir la aplicación del plan y tomar sin retraso las medidas correctivas en todos los lugares en que se impongan.
  11. Ajustar y revisar el plan en función de la experiencia.
  12. Establecer controles de gestión eficaces; fijar criterios para medir la eficacia de la gestión; evaluar periódicamente los resultados y tener al día los informes de gestión estrictamente indispensables.

Una de las pruebas a las que puedes enfrentarte, bien cuando aspiras a un puesto de trabajo, o incluso en tu puesto de trabajo, es a la prueba psicotécnica, una forma de medir tu grado de capacidad ante el trabajo.

El vídeo que os dejamos aquí os mostrará el resultado de un psicotécnico cualquiera, pero hay bastantes más (estos son de los más difíciles).


A partir de esta tercera etapa o fase se empieza a hablar de Gestión de los RRHH y, el mismo, se debe a varios cambios que se han producido:

  • Cambios de tipo económico. Aumento de las competencias, del sector servicios,…
  • Cambios sociales o sociocultural. Mano de obra envejeciendo, aumento del sistema educativo, cambio de valores culturales,…
  • Cambios tecnológicos que conllevan que la preparación de las personas sea mayor.
  • Cambios legales/políticos. Consecuencia de todo lo anterior donde se fomenta la participación, la democracia, el derecho de los trabajadores,…

Todo esto hace que, lo que anteriormente era la Dirección de Personal, se llamara Gestión de los RRHH y sea distinta de la de hace 50 años. La palabra RRHH nació en 1981 en inglés en una revista. A partir de entonces, la Gestión de RRHH debe basarse en que:

  • Cada persona es un individuo.
  •  Estas personas no son un coste sino una inversión.

Todo esto ha supuesto el modelo de Gestión de RRHH con las siguientes implicaciones en la empresa:

  • Aumento de las competencias en RRHH al tratar más aspectos que antes.
  • Enriquecimiento del perfil profesional, es decir, anteriormente quien se dedicaba a los RRHH era una persona con conocimientos jurídicos. Actualmente se necesita una formación multidisciplinar.
  •  RRHH está alcanzando posiciones más altas (dentro de la dirección). Anteriormente RRHH dependía de producción.
  • Cambio de denominación. Antes eran Administración de personal, Relaciones Industriales, Directores de Personal, después Directores de Relaciones Laborales, y, actualmente, Directores de RRHH.

Se ha ido pasando de entenderse como un coste (que había que: minimizar, a corto plazo, cuantitativo, inadaptable, inflexible, una obligación) a entenderse como una oportunidad (a optimizar, a largo plazo, cualitativa, adaptable, flexible y como una oportunidad).

Un autor dijo “Hemos tardado más de 100 años en descubrir a nuestros clientes y tardaremos otros 100 años en descubrir a nuestros empleados”, es decir, que necesitamos quitarnos, eliminar la opinión de que el personal es un coste y empezar a pensar que es una oportunidad.

  • Evaluación de las actividades de RRHH.

En las empresas se suele utilizar más del 50% en los temas relacionados en temas relacionados con la gestión de RRHH. Esto depende mucho del tipo de empresa de que se trate.

A partir de esta búsqueda de ventaja competitiva, las organizaciones, cuando aplican un modelo de Gestión por Competencias, lo aplican tratando de llevar a cabo una alineación entre su plan estratégico (visión, valores, objetivos y metas) con sus procesos de negocio (aquellos hacia cuáles se dirigen su actividad empresarial), ha de estar en consonancia con los objetivos estratégicos (disminuir costes, aumentar productividad, aumentar la participación, utilización de un liderazgo efectivo…)

El plan estratégico junto a los procesos de negocio sigue una serie de iniciativas tales como marketing y crecimiento de negocio.

Lo que se pretende es ver cómo el modelo de Gestión por Competencias y el plan estratégico de la empresa se articula y se integra, pues el modelo de Gestión por Competencias es un modelo de gestión holística, un modelo sistémico que reconoce la articulación interdependiente de todos y cada una de las partes que constituye una organización. Los elementos que la forman son los procesos, la tecnología y los recursos; están presididos por un modelo de Gestión por Competencias que a la vez requiere o articula tres cosas vitales para la organización:

- Estrategia (misión, visión, valores, objetivos, metas…)
- Gestión del conocimiento
- Aprendizaje organizacional (capacidad de la organización de aprender con y a través del cambio).

La gestión del activo en este sistema, viene representado por las competencias, porque al estrategia de empresa y el conocimiento se interrelacionan, es decir, no pueden existir por separado, al igual que las competencias también se hacen necesarias para gestionar tecnologías cada vez más avanzadas, procesos cada vez más complejos y recursos cada vez más escasos, pero muy significativos.

En nuestro entorno actual: ¿Cómo debemos trabajar y relacionarnos para sobrevivir y competir en el marco actual? ¿Cuáles de nuestras competencias antiguas nos sirven hoy?

Las organizaciones tienen claro que es necesario adaptarse al cambio. Para ello necesitamos aclarar:
- Identidad de la empresa: misión
- Estrategia: qué visión voy a seguir para lograr la misión
- Procesos: para lograr la misión y visión (objetivos)

Aparte de esto, necesitamos conseguir establecer la eficiencia, calidad y satisfacción del personal. En este sentido, las políticas de Recursos Humanos y los agentes involucrados en esas políticas, es lo que nos va a permitir diseñar un modelo de Gestión por Competencias.

Este sería el primer paso a dar para instaurar un modelo de Gestión por Competencias.

Cuando vamos teniendo claro que las organizaciones buscan con este modelo una ventaja competitiva, tenemos que tener claro que cuando hablamos de empresa, hablamos de cadena de valor, la cual está formada por recursos, capacidades, actitudes centrales, competencias… que llevan a buscar esa ventaja competitiva única. Hoy en día, la cadena de valor de las organizaciones viene presidida por la gestión del conocimiento.

Las competencias que deberían tener las organizaciones nos llevan a hacernos diferentes interrogantes: ¿Cuál es el comportamiento que todos los empleados de una empresa deben tener para que sea exitosa? Hace referencia a los rasgos de comportamiento que cada uno debe poseer y ejecutar en su puesto; ¿Cuál es el comportamiento que una persona debe tener para ser exitoso en su puesto de trabajo? Hace referencia a que no es importante el comportamiento de una persona sino el comportamiento del grupo (competencias de la empresa corporativas).

Los comportamientos no son todos iguales para todos los puestos ni para todas las empresas.

Todas estas cuestiones hacen referencia a diferentes niveles:
1.- Rasgos de comportamiento que cada uno debe poseer y ejecutar en su puesto de trabajo. COMPETENCIAS GENÉRICAS
2.- Comportamientos de todas las personas en todos y cada uno de los puestos de la organización. COMPETENCIAS CORPORATIVAS
3.- En las organizaciones no todos hacen lo mismo. COMPETENCIAS ESPECÍFICAS.

Para definir esas competencias necesarias, debemos definir primero con exactitud y precisión todas las cuestiones anteriores por parte de la máxima dirección de la empresa, los comportamientos deseables y necesarios.

Es la propia empresa la que entiende qué comportamientos son los que a ella le harían tener una ventaja competitiva única dentro de la que se mueve. Lo definen las capas altas junto con nosotros, los técnicos, que elaboramos los perfiles competenciales.

Las competencias que deben poseer las organizaciones para ser exitosas serán aquellas que cada empresa en particular considere como más apropiadas para alcanzar sus objetivos. De ahí que ninguna empresa tenga una cartera de competencias igual a otra.

Estas competencias tendrán que definirse en función de sus recursos, capacidades y aptitudes centrales. También se van a definir en base a la capacidad que esa empresa necesita para gestionar conocimientos (hay que pensar en el futuro a la hora de identificar competencias).