El líder tiene que cumplir con distintos papeles o roles. Entre ellos:

  • Hacer participar a los miembros. La participación es el proceso a través del cual el director proporciona a los miembros, en sus debidas condiciones, oportunidades diversas y variadas para intervenir en las decisiones que les afecten. Es sinónimo de tener confianza con esas personas.
  • Favorecer la cohesión. Es aquel proceso a través del cual surge entre el coordinador y los integrantes del grupo, ese sentido del NOSOTROS. Esto puede responder a un sentimiento afectivo, de bienestar entre los distintos miembros.

Existen distintos tipos de cohesión: socioemocional e instrumental. En cualquier caso ha de procurar:

  1. Procurar que el grupo sea reducido.
  2. Conseguir una imagen pública.
  3. Estimular la interacción entre los miembros.
  4. Hacer énfasis en los intereses comunes.
  5. Señalar los logros de los competidores.
  6. Aclarar los objetivos del grupo.
  7. Asignar a cada grupo de trabajo (parte de la opción vital que se realiza dentro del grupo).
  8. Saber canalizar los talentos hacía los objetivos que se proponen.
  9.  Reforzar las contribuciones de cada miembro.
  10. Recordar que se necesitan mutuamente para realizar la tarea.
  • Dar apoyo.
  • Dar confianza. Es esa fe recíproca, en las intenciones (lo que no se ve) y en la conducta (lo que se ve) de otras personas. Se puede mantener la comunicación: Con la comunicación; el apoyo, el respeto, la justicia, demostrando la competencia técnica y social,…
  • Cooperar en las actividades.
  • Ser tolerante.
  • Motivar a los trabajadores.

El liderazgo es un concepto que la dirección debe entender como posición al servicio del propio equipo.

La figura de liderazgo no se corresponde con la jerarquía tradicional sino con la jerarquía en los sistemas complejos (caracterizados porque todos los subsistemas tienen o se sienten subordinados; todas las partes son independientes; jerarquía en la que participan todos los miembros del equipo; todos dependen de todos).

Cuando se habla de representar una jerarquía superior, ésta no significa estar por encima del otro sino una jerarquía en especialización en procesos distintos que hace posible y garantiza que, en determinadas situaciones o acciones se garantice la estabilidad de los niveles subordinados o inferiores del equipo.

El líder en los equipos de trabajo, más que ese jefe tradicional, se eleva como el portavoz o representante de los intereses que debe perseguir o conseguir el equipo.

De este modo, debe asumir y facilitar la tarea y los medios que van a necesitar para lograr su consecución.

La figura del líder al servicio del equipo también debe entenderse como ese vigilante, ese ojo que guía y permite la autogeneración, transformación para que los miembros alcancen los niveles superiores de competencia a través del alineamiento.

Al identificarse como tal es el responsable de llevar al equipo hacía el estado del alineamiento (generar diálogos, interacciones,… que lleven a la consecución de objetivos).

Esta descripción se acerca mucho al líder visionario, sin embargo, éste también debe pretender y buscar la capacidad de crear y representar entre sus miembros visiones colectivas y críticas.

Los estilos de dirección en un equipo de trabajo no son constantes sino que es necesario que la dirección tenga una transición, variabilidad con sentido dinámico. Ésta, no necesariamente ha de ser siempre lineal sino que puede variar según la situación en la que se encuentre el líder

Navegando por internet encontré este video que puede resultar útil para cualquiera relacionado con los RRHH.

El video podéis verlo desde AQUI.

En próximos artículos trataremos de profundizar en materia de liderazgo.

Fuente: Capital Humano