El acoso sexual se entiende como una modalidad de malos tratos (violencia física, sexual o psíquica) o como un acto discriminatorio (directo o indirecto).

El acoso sexual puede ser de dos tipos:

  • Acoso de intercambio o chantaje sexual. Es el que realiza la persona empleadora o superior jerárquico condicionando de manera directa o indirecta alguna decisión laboral (despido, renovación de contrato, ascenso, aumento salarial,…) a que sea aceptada la propuesta sexual realizada al trabajador/a. Sólo son sujetos activos de este tipo de acoso quienes tengan poder para decidir sobre la relación laboral, es decir, toda persona jerárquicamente superior.
  • Acoso sexual ambiental. En este caso el comportamiento de naturaleza sexual es realizado por personas del mismo rango o nivel, y la consecuencia es producir un entorno laboral humillante, ofensivo, hostil e intimidatorio para la persona que es objeto del acoso. Esto puede afectar al rendimiento laboral de dicha persona así como a su salud física y psíquica. A diferencia del chantaje sexual, no existe una conexión directa entre requerimiento sexual y la condición de empleo.

La condición laboral afectada es el entorno, el ambiente de trabajo. Entre los efectos más claros en la víctima destacan: disminución de rendimiento, absentismo, presión psicológica.

El método es la manera de proceder que adopta cualquier ciencia para resolver un problema dado; camino seguido por un grupo de trabajo para resolver el problema.
El método puede estar influido de modo directo (en el ámbito de aplicación) o indirecto (entorno sociocultural en el cual está inmerso el equipo).
Cuando hablamos de técnicas, éstas se definen como:
- Si el método es el camino seguido por un grupo de trabajo para resolver el problema, la técnica es la herramienta o equipamiento instrumental de que se sirve el método.
- Técnica es aquel medio de obtención controlada de datos así como de comprobaciones y afirmaciones empíricas.
- Las técnicas son medios para el descubrimiento (situación, problemas,…) y modos de control empírico (porque a través de ellas podemos comprobar o contrastar resultados).

Al definir las técnicas como procedimientos éstas se entienden como el modo o medio que utiliza el equipo para identificar el problema buscando a través de la técnica las soluciones más óptimas para, posteriormente, decidir cuál es la más adecuada.
Cuando definimos la técnica como camino se intenta orientar el cómo se debe actuar. La técnica indica la ruta o camino a seguir ya que facilita la consecución de los objetivos.
Al definirlos como maneras o procedimientos nos referimos a que son maneras sistematizadas lo que permite a la organización desarrollar y distribuir de una manera eficaz las actividades del equipo.
Cuando los identificamos como medios o métodos en situaciones grupales se hace alusión a la interacción propia que debe existir en un equipo de trabajo y a partir de ella, el equipo se propone conseguir los objetivos.

Metas claras. Clara comprensión de la meta a alcanzar y creencia de que la meta es importante. Esta importancia alienta a los individuos a cambiar la dirección de sus preocupaciones personales por las metas del grupo y se comprometen con ellas.

Habilidades pertinentes. Los miembros de equipo tienen conocimientos y habilidades técnicas necesarias para lograr las metas deseadas y las características personales requeridas para alcanzar la excelencia.

Habilidades de negociación. Los equipos efectivos tienden a ser flexibles y realizan ajustes constantes. Los problemas y las relaciones cambian regularmente por lo que se exige que sus miembros enfrenten y reconcilien diferencias.

Liderazgo apropiado. Los líderes efectivos pueden motivar a un equipo que los siga en las situaciones difíciles ya que ayudan a poner en claro las metas, demuestran que el cambio es posible e incrementan la confianza de los integrantes del equipo en sí mismos ayudándolos a desarrollar su potencial al máximo.
Confianza mutua entre sus miembros. Los miembros creen en la integridad, carácter y capacidad de cada una.

Compromiso unificado. Los miembros de un equipo efectivo deben mostrar al equipo lealtad y gran dedicación, haciendo todo lo necesario para que su equipo salga adelante.

Buena comunicación. Los miembros son capaces de transmitir mensajes entre ellos en forma rápida y comprensible.

Apoyo interno y externo. Un equipo efectivo tiene la necesidad de contar con un clima de apoyo. En lo interno se debe contar con una infraestructura firme que apoye a los miembros y refuerce comportamientos que conduzcan a altos niveles de desempeño. En lo externo, la gerencia debe proporcionar al equipo los recursos necesarios para que la tarea se cumpla.

Existencia de un ambiente de trabajo armónico. Permitiendo y promoviendo la participación de los integrantes de los equipos donde se aproveche el desacuerdo para buscar una mejora en el desempeño.