acoso sexual en el trabajo
Acoso - Mobbing

Acoso Sexual en el trabajo y tipos

El acoso, en general, y el acoso sexual, en particular, es un fenómeno controvertido y de plena actualidad. Tanto es así que, en Europa ha cundido la voz de alarma. No sólo proliferan las líneas de atención a las víctimas, los libros de autoayuda y las páginas web, sino que los legisladores están manos a la obra para articular mecanismos que impidan el desarrollo de este tipo de acoso.

El acoso sexual se concibe como una expresión de poder con dos vertientes:

– Poder laboral.

– Poder patriarcal.

De esto se deduce que el acoso sexual no es sólo una cuestión relativa al poder laboral, presente en cualquier relación laboral entre superiores y subordinados, sino que es expresión del poder patriarcal que siempre existe de forma más o menos explícita en las relaciones entre hombres y mujeres. Esto evidencia que las relaciones laborales son unas relaciones donde las desigualdades de género están presentes y que tiene mayor relación con el poder o con el sexo.

El acoso sexual entendido como expresión del poder laboral o discriminación laboral ha aumentado enormemente en las últimas décadas y uno de los factores más importantes es la creciente presencia de la mujer en el mundo laboral. Sin embargo, aunque las empresas pretenden mostrarse genéricamente neutras, la sexualidad se manifiesta en diferentes aspectos como la selección de personal, usos del lenguaje, distribución y valoración de tareas,…

En este sentido, se utilizan una serie de tópicos relacionados con la presencia de la mujer en el ámbito laboral, como la expresión “utilización de armas de mujer”, utilizada para referirse a que las mujeres usan la sexualidad para conseguir méritos.

El acoso sexual entendido como una expresión del poder patriarcal tiene su base en unas relaciones familiares, fruto de la división sexual del trabajo que atraviesa el hogar/familia. Tradicionalmente los hombres suministran bienes económicos y protección a cambio de la subordinación de las mujeres. La sociedad industrial organizó el trabajo atribuyendo a los hombres las tareas productivas y, a las mujeres, las reproductivas. Esta distribución de tareas supuso la relegación de la mayoría de las mujeres a la esfera privada y su exclusión del mundo del trabajo. Es por ello que, cuando la mujer se introduce en el mercado laboral, es considerada una “intrusa”.

En este sentido, hay que advertir que, según las estadísticas, son las que sufren en mayor cuantía el acoso sexual.

El acoso sexual tiene unos elementos característicos:

– La tensión, temor, impotencia, humillación,…

– El dilema de la víctima, renunciar o aguantar.

– La dificultad de denunciarlo, expresarlo o encontrar apoyo.

– La voluntad de olvidar la experiencia o quitarle importancia.

El acoso sexual puede ser de dos tipos:

  • Acoso de intercambio o chantaje sexual. Es el que realiza la persona empleadora o superior jerárquico condicionando de manera directa o indirecta alguna decisión laboral (despido, renovación de contrato, ascenso, aumento salarial,…) a que sea aceptada la propuesta sexual realizada al trabajador/a. Sólo son sujetos activos de este tipo de acoso quienes tengan poder para decidir sobre la relación laboral, es decir, toda persona jerárquicamente superior.
  • Acoso sexual ambiental. En este caso el comportamiento de naturaleza sexual es realizado por personas del mismo rango o nivel, y la consecuencia es producir un entorno laboral humillante, ofensivo, hostil e intimidatorio para la persona que es objeto del acoso. Esto puede afectar al rendimiento laboral de dicha persona así como a su salud física y psíquica. A diferencia del chantaje sexual, no existe una conexión directa entre requerimiento sexual y la condición de empleo.

La condición laboral afectada es el entorno, el ambiente de trabajo. Entre los efectos más claros en la víctima destacan: disminución de rendimiento, absentismo, presión psicológica.

El acoso sexual, es el más conocido por sus escándalos que hemos conocido, pero también existen otros tipos de acoso dentro de las empresas, y que son también importantes que se conozcan para poder errardicarlos dentro de las organizaciones.

Soy Licenciada en Ciencias del Trabajo y Diplomada en Relaciones Laborales. Durante mi formación me especialicé en Recursos Humanos (RRHH)

4 Comments

  • karla

    Hola como están, quiero platicarles mi caso, yo trabajaba en un restaurante llamado los manteles cocina tradicional la noria, y en este lugar yo era cocinera, al principio todo estaba bien me sentía cómoda, pero con el paso del tiempo el patrón empezó a exigir sin otorgar remuneración económica quería que trabajara a horas que no me tocaban y hasta quería que fuera a su casa a hacer limpieza de su casa cuando mi puesto es de cocinera y no de limpiar casas, a partir de esto el señor que se llama Sergio Quiroz Corona, empezó a acosarme y fastidiarme la vida en el trabajo ya no podía trabajar tranquila si que esta basura me faltara al respeto rebajando como ser humano, era diario que hacia comparaciones en público de mis apariencia física y mi forma de trabajar, cada semana de pago se me descontaba dinero de mi salario que así ya era poco, y cada vez que reclamaba el supervisor un tal Mario Cortes Tirado no me apoyaba y siempre me decía que su jefe fue quien dijo que se me descontara y sin darme explicaciones de porque también cuando salía de noche es decir en el horario de la noche se me retiro el apoyo de transporte ya que salía a las 11 de la noche, en esa ocasión uno de los dueño un tal Hugo Quiroz Corona quien de la forma mas maricona que puede existir le dijo al supervisor Mario que me dijera que ya no tenía apoyo de transporte de lo cual tampoco me pudieron dar una explicación de por qué, sinceramente tengo miedo de estas personas ya que por comentarios de trabajadores de este lugar me entere que el tal Sergio Quiroz corona y el tal Hugo Quiroz corona son tratantes de blancas y se dedican de forma clandestina a contratar mujeres menores de edad en el restaurante para después prostituirlas, la verdad eso fue lo que sentí en un principio cuando estos señores empezaron a pedirme que fuera a sus casas, realmente ahora voy atanco cabos y me doy cuentas que todo el acoso laboral que me hicieron fue porque no caí en su trampa. Por favor les pido me ayuden a divulgar esto para que no pase mas, esto es real está pasando la ciudad de Puebla no es exenta de estas cosas atrocidades sociales, en Puebla existe gente pederasta, por favor autoridades ayúdenme investiguen esto, no sé realmente si soy la única que se pudo dar cuenta de estas gentes o si ya ha habido chavas que han pasado por lo mismo o si ya han pasado desgracias a manos de estas personas.

  • maria

    nadie tiene derecho a maltratarte chantagearte por que tu eres dueño de ti mismo y si lo isieron ponle un alto y abla no te calles.no importa si es poderoso ,tenga dinero sea algun familiar .

  • No se

    Para mí falta bastantes tipos porque está quien pro Quo que es cuando se da por ejemplo : en universidades o empresas y el acosador se aprecia de su posición

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