Acoso dentro de la empresa
Acoso - Mobbing,  RRHH

Tipos de acoso en el trabajo

Mobbing

Heinz Leymann, psicólogo de origen alemán, introdujo el concepto de mobbing para describir las formas severas de acoso en las organizaciones. Este término fue utilizado por primera vez por el etnólogo Konrad Lorenz, que lo aplicó a las conductas agresivas de los grupos animales que quieren expulsar a un intruso.

Bossing

Según la Rae: Es todo ataque, atropello u hostigamiento de un empleado susceptible de producir secuelas físicas o psíquicas, constitutivas de lesiones calificadas como derivadas de accidente de trabajo, que pueden posibilitar la extinción de la relación laboral por voluntad del trabajador. La gran diferencia del Bossing con el Mobbing es la persona de la que parte la acción.

Bullying

Paralelamente, el concepto bullying se utiliza desde tiempo atrás en Inglaterra. En inglés, to bully significa “ ofender brutalmente, maltratar” y una persona bully es brutal y tiránica que se ceba con los más débiles.

El bullying en principio, no tiene que ver con el mundo del trabajo. Básicamente, se utiliza para describir las humillaciones, novatadas u otras amenazas que determinados niños o grupos de niños les inflingen a otros niños. Luego el término se amplía a las agresiones en el seno del ejército, en las actividades deportivas, en la vida familiar, en particular respecto a las personas mayores y, naturalmente, también al mundo del trabajo.

Harassment

En Estados Unidos el término mobbing no se introdujo hasta 1990, aunque el fenómeno ya lo venía estudiando desde 1976 el siquiatra americano Carroll Brodsky.
En su opinión el harassment significa “ataques repetidos e inopinados de una persona a otra para atormentarla, minarla, frustrarla y provocarla.”

Whistleblowers

Literalmente, un whistleblower es el que hace sonar la campana de alarma o se va de la lengua. Por eso se convierte en víctima de represalias. Considera su deber alertar a la opinión pública de los actos de corrupción o las violaciones de la ley en los grandes servicios públicos en los que trabaja o acerca de aquellas acciones de sus compañeros de trabajo que representan un peligro sustancial y específico relativo a la salud pública o a la seguridad. Los sectores donde más se da es en el ejército y en la sanidad.

En la práctica, los que denuncian las disfunciones de un sistema sufren, evidentemente, las represalias de dicho sistema. Se trata de una forma específica de acoso moral, destinada a hacer que se calle el que no juega el mismo juego que los demás.

El Ijime

En Japón el término ijime se utiliza para describir las novatadas y las humillaciones que sufren los niños en la escuela, aunque también se utiliza para describir, en las empresas niponas, las presiones de un grupo cuando pretende formar a los jóvenes reclutados o someter a los elementos perturbadores. Como los japoneses no son nada partidarios del individualismo, el objeto del ijime consiste en integrar a los individuos en el grupo y en acomodarles a las reglas.

El sistema educativo japonés, fomenta entre los escolares un sentido de rivalidad que desborda con mucho el marco escolar. Los docentes han considerado durante mucho tiempo que el fenómeno del ijime es un ritual de iniciación necesario para la estructuración síquica de los adolescentes.

El ijime no sólo es la violencia ejercida por unos alumnos sobre otros, sino también la violencia a la que algunos docentes no dudan en recurrir respecto de sus alumnos.

Esta descripción de a las condiciones escolares en Japón está íntimamente relacionada con el mundo del trabajo, ya que el ijime es, ante todo un sistema de control social.

El fenómeno del ijime apareció en Japón en 1972 en un momento en que la industria japonesa estaba experimentando un desarrollo muy rápido. La industria necesitaba jóvenes trabajadores adaptados al trabajo estandarizado: ni rastro de individualismo ni de personalidades marcadas y sobre todo nada de críticas.

Durante los 90 el mundo del trabajo reclamó hombres preparados para ajustarse a un nuevo molde y capaces de tener ideas originales. Hubo que cambiar los métodos de dirección de empresa, ya no se contentan con marginar a los asalariados demasiado viejos, los “madogiwazoku” sino que se han propuesto echarlos con presiones o vejaciones sicológicas. Pasamos así del ijime, cuyo objeto consiste en el fondo en estructurar la comunidad de trabajo, a un acoso moral más brutas que aún no ha hallado su equivalencia terminológica en japonés.

Soy Licenciada en Ciencias del Trabajo y Diplomada en Relaciones Laborales. Durante mi formación me especialicé en Recursos Humanos (RRHH)

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